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COLNODO: UNIDADES INFORMATIVAS BARRIALES EN COLOMBIA

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Orígenes. En 1993, cuando Colnodo empezó a ofrecer servicios de comunicación electrónica a la comunidad de organizaciones sociales del país, muchas ya confiaban en las potencialidades de las nuevas tecnologías de información y comunicación (TICs), pero todavía no había claridad acerca de exactamente qué era posible, ni cómo lograrlo. Se experimentaban grandes conflictos entre el tiempo a invertir en capacitarse en las nuevas TICs, y el tiempo para implementarlos proyectos de desarrollo que eran la misión de susorganizaciones—sumados a la frustración por las barreras que impone el desconocimiento del inglés.

Las Unidades Informativas Barriales, establecidas en 1996 con el apoyo financiero del IDRC (International Development Research Center), constituyen una experiencia piloto a través de la cual se pretendía empezar un análisis de la presunción de que las decisiones que toman las comunidades son mejores al tener acceso de primera mano a la información y la comunicación interactiva.


Las UIBs. Las Unidades Informativas Barriales (UIBS) son centros de acceso público a Internet ubicados en zonas urbano-marginales de Bogotá. Hoy en día funcionan en las localidades de Bosa, Suba, y San Cristóbal.

Estos centros ofrecen acceso a las nuevas tecnologías de información y comunicación (TICs) y a sistemas y servicios de información en línea sobre la localidad y sus instituciones. El uso de las UIBs ha pasado de ser de media jornada durante la semana laboral a horarios extendidos de más de ocho horas, cuando los usuarios lo requieren. Mientras una hora de acceso puede costar US$3 en el centro, en las UIBs no supera los US$0.75/hora.


Los usuarios de las UIBs son principalmente jóvenes entre los 7 y los 20 años, más hombres que mujeres. No obstante se han realizado talleres para mujeres, entre los que cabe destacar un grupo de mujeres entre los 25 y los 45 años que trabajan como obreras de la construcción. Los usos más populares son el correo electrónico para comunicarse con familiares en el extranjero, la navegación en páginas de Internet para buscar empleo, y para los jóvenes, el acceso a la música.

Manejo y administración. Cada UIB se localiza dentro de una organización comunitaria de base, y es administrado en su totalidad por esta organización. Las organizaciones comunitarias de base fueron seleccionadas según los siguientes criterios:

ser legalmente constituida y reconocida por su comunidad,

tener un trabajo regular de por lo menos tres años continuos, y

dar participación activa a las mujeres tanto en su estructura de dirección como en sus acciones.

Las organizaciones que se seleccionaron, que actualmente llevan un promedio de quince años trabajando en estas localidades, son la Fundación Teatral Kerigma (Bosa), la Fundación AVP para el Desarrollo Social (Suba), y la Fundación Programa de Educación para Adultos del Suroriente (PEPASO) (San Cristóbal).

El proceso de desarrollo de este proyecto ha sido documentado ampliamente y a través de diferentes formatos.

Todas las actividades y servicios de las UIBs son coordinados por un equipo de mujeres que pertenece a la misma comunidad. Además de sus responsabilidades en las UIBs, todas las coordinadoras realizan otras actividades dentro de las organizaciones de base. Sus responsabilidades en cuanto a las UIBs son muchas:

prestar servicios al público, y orientar a los usuarios en el manejo de la computadora y de Internet;

promoción de la UIB dentro de la comunidad;

diseño y ejecución de actividades de información y de formación, tanto para miembros de las organizaciones de base como para usuarios externos;

tareas rutinarias de administración de los centros.

El desarrollo de las UIBs depende en gran parte del tiempo y de la iniciativa que le dedican sus respectivas coordinadoras, precisamente porque tienen responsabilidad casi total para la administración y operación de los centros—resulta, entonces, que las UIBs no han tenido el mismo grado de desarrollo. Otros factores incluyen desde problemas técnicos aislados hasta crisis internas nacionales. Sin embargo, las tres UIBs ya han superado los cinco años de funcionamiento, siendo autosostenibles por los últimos dos.

En eso, la flexibilidad en cuanto a la coordinación y manejo operativo del proyecto ha sido imprescindible. Se han desarrollado modificaciones y ajustes al proyecto original, que han incluido una revisión de los planes anuales de las organizaciones de base, la revisión concienzuda de los tiempos reales de disponibilidad de las coordinadoras, y un acompañamiento por parte de Colnodo que va más allá de lo técnico.


Impactos del proyecto. Las UIBs han rendido beneficios diferentes para diferentes clases de usuarios.

Beneficios a los usuarios. La historia de las mujeres obreras es significativa: el espacio y la oportunidad provistos por las UIBs les ayudaron a capacitarse para presentar propuestas, para comunicarse mejor por escrito... lo que les hace más calificadas para cualquier tipo de empleo.

Beneficios a las coordinadoras. El mayor impacto del proyecto en las coordinadoras es el de motivarlas a ampliar sus conocimientos y a valorarse como mujeres, como profesionales y seres capaces de emprender nuevos desafíos. El proyecto ha contribuido a fortalecer su autoestima y seguridad, así como su compromiso con el trabajo comunitario. También, la capacitación ha contribuido a su desarrollo profesional.

Beneficios a las organizaciones de base. El proyecto ha contribuido al reconocimiento público del quehacer institucional de las organizaciones de base y de sus iniciativas. De la misma forma, han favorecido la sistematización y difusión de información local, de modo que en algunos casos las UIBs han llegado a ser incluídos en los planes de desarrollo local oficiales, como proyectos de apoyo a iniciativas de comunicación.

Impacto nacional. A mediados de 1999, Colnodo fue contactado por el Ministerio de Comunicaciones para asistir en el desarrollo e implementación de la tercera fase del plan COMPARTEL—"compartir telecomunicaciones." Bajo el llamado "Programa de Internet Social," el Ministerio estaba implementando Centros de Acceso Comunitario a Internet a través de tres procesos licitatorios con compañías multinacionales con representación en Colombia. El contacto con Colnodo se hizo con el fin de transferir la experiencia de las Unidades Informativas Barriales como la primera experiencia colombiana en ofrecer acceso comunitario a las TICs.

Hoy en día dos de las organizaciones anfitrionas de las UIB (la Fundación Kerigma y la Fundación Pepaso) operan centros AMI-COMPARTEL, en licenciamiento comercial con la compañía Telefónica Data Colombia.


Desafíos y Nuevas Rutas. El proyecto UIB de Colnodo todavía se enfrenta algunos desafíos. Por ejemplo, la imposibilidad de ofrecer tarifas más bajas hace que la frecuencia de uso de las UIBs se vea restringida por la capacidad de pago ($1500 pesos—aproximadamente US$0.75—es la tarifa máxima fijada por el Ministerio de Comunicaciones bajo el COMPARTEL). Otro desafío tal vez más preocupante son las condiciones adversas en lo económico, lo político, y lo social que atraviesa el país, así que éstas afectan negativamente las posibilidades de crecimiento y fortalecimiento de las UIBs en la comunidad.

Sin embargo el proyecto sigue adelante con nuevas posibilidades y actividades. A partir de las ideas que surgieron del proyecto UIBs se han hecho dos investigaciones paralelas: una dedicada al desarrollo de un sistema de Georeferenciación Local a bajo costo, y otra dedicada al desarrollo de un Sistema de Registro para Centros de Acceso Comunitario a Internet. La última noticia desde Colnodo tiene que ver con la experiencia de convertir las UIBs en Centros AMI bajo el plan COMPARTEL, que se inició en 2001. El modelo es muy nuevo, pero con el plan de negocios planteado se espera superar la cobertura de costos para generar utilidades por la operación de los Centros que redunden en un beneficio económico para las organizaciones que llevan tantos años promoviendo la comunicación y el desarrollo de sus comunidades.


Periodistas y otros buscando más información acerca de Colnodo y/o sus Unidades Informativas Barriales, hagan click aquí para contactar a WRI o envíen un correo electrónico a Martha Giraldo, mgiraldo@colnodo.apc.org. Para más proyectos digitales en el mundo en vías de desarrollo, por favor visiten al Digital Dividend Clearinghouse.


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